El periodismo mono-fuente

Periodismo-mono-fuente-siglo-XXI

Un periodismo parcializado en razón de la falta de rigor, sin fuentes ni confrontación y con juicios apresurados, o a veces copiado de internet, es lo que disponemos hoy como fuente de información.  Se acabaron o escasean las historias bien investigadas y publicadas con el fin de prestarle un servicio al ciudadano, por otras que responden a “tendencias”, marcadas ya sea por las redes sociales o por algunos líderes de opinión.

Hace unos días escuché a una locutora de radio decir: “¿Cómo es posible que medicina legal no haya encontrado evidencias concluyentes en el caso de la niña ‘violada’ en Andrés Carne de Res? ¿Qué credibilidad podemos tener en la justicia después de esto?”

Relatar un hecho informativo requiere objetividad. Y en este caso, la periodista ya tomó partido. Ya decidió que se trató de una violación, exige una condena e invita a sus oyentes a sumarse a su misma posición. Y las personas lo hacen: desde Twitter las audiencias se manifiestan a favor o en contra y, más tarde, terminarán sintonizando en el dial a quien divulgue noticias que compartan su punto de vista. Pero nos olvidamos que los relatos no confirmados le deben conceder espacio a la duda y que el periodista debe confirmar con hechos, aquello que afirma como conclusiones.

El tema de este momento también es el enfrentamiento entre un vigilante de Carulla y un cliente. Un diario nacional reprodujo esta noticia. Y en este caso, el verbo “reprodujo” no puede estar mejor usado, pues la nota dice casi lo mismo que la descripción del video de YouTube que cargó un usuario para dar testimonio del hecho. ¿Dónde está la labor de reportería? ¿Qué pasó con las entrevistas al supermercado, a los clientes que protagonizaron el hecho o a los testigos del mismo? Si tienen dudas, aquí están los vínculos: http://goo.gl/5ojrJy (video) http://goo.gl/ZqCY58 (noticia).

Pareciera que la publicación de noticias como esta se decide por la pasión y no por la razón. La indignación, el enojo, el morbo, la exasperación, la excitación, la simpatía, la apatía y otros tantos sentimientos son quienes dirigen los consejos de redacción, en lugar de criterios como actualidad, proximidad, pertinencia, entre otros.

No solo pasa con las noticias judiciales y ciudadanas. En el plano político, social, nacional y hasta deportivo recibimos noticias (porque no pasamos de las noticias) con una sola fuente. Incluso, media fuente: por ejemplo, un comentario sobre quiénes son las “mujeres más escandalosas de 2013” da pie a una infografía (fotos y pies de foto, nada más) sobre el tema. Se hace con fotos de Google (Getty o algún servidor parecido, en el mejor de los casos) y textos wikipédicos o gugliados. No hay declaraciones ni comentarios, menos entrevistas y comentarios.

Así se está formando la opinión pública. La de mañana será una ciudadanía que – de la misma forma – no admita más argumentos que el propio. No requiera más evidencias que el juicio personal y no respete puntos de vista diferentes. Porque en eso nos entrena el periodismo mono-fuente de hoy. En que, poco a poco, seamos menos capaces de debatir, de ser tolerantes y de responder un argumento con otro. 

Anuncios

Autor: Gabopineda

Soy Gabopineda. De niño me gustaba imaginar: era común verme caminar con la mirada perdida, hablando solo y agitando las manos como evidencia de que sostenía una acalorada discusión con un interlocutor invisible. Desde entonces quedé atrapado en un nido de quimeras. Las historias que imaginé nunca se cumplieron. Pero mi error no fue fantasear sino nunca haber dejado rastro de ello. Este blog pretende corregirlo y, por supuesto, ayudarme a seguir imaginando.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.