Un golpe de autoridad del equipo Sky

Nairo Quintana ascendió nueve puestos en la clasificación general del Tour de Francia 2018. Ahora marcha noveno, a 3’16’’ del líder Geraint Thomas. Lo anterior puede sonar a buena noticia. Pero seríamos ignorantes si no habláramos de lo que realmente sucedió en la carretera: un golpe de autoridad del equipo Sky.

El de hoy, era el día marcado por los comentaristas para que “la carretera se encargara de poner a cada uno en su sitio”. El Tour de Francia 2018 ofrecía la primera llegada en alto, con un recorrido que llevaría a la caravana desde Albertville a La Rosière. Una etapa corta, de 108 kilómetros. De esas que Perico Delgado, excampeón del Tour, calificaría de poco retadoras en rol de comentarista deportivo. Y aun así, incluía dos premios de montaña de categoría especial, un puerto de segunda y un final en alto de primera categoría.

Tan corta y tan puntiaguda se veía en el perfil, que las expectativas de ataques explosivos estaban abiertas. Era un recorrido que reclamaba aventura. Y la aventura respondió desde temprano, cuando una veintena de ciclistas se dio a la fuga. Entre ellos pedaleaban hombres como Julian Alaphilippe, Warren Barguil, Darwin Atapuma y Mikel Nieve. En ese momento, nadie esperaba el golde de autoridad del equipo Sky.

El cronista y la montaña de Tour

Para el comentarista aficionado que le roba tiempo a las labores familiares, al tráfico y a la oficina para vigilar los detalles de la etapa, fue una jornada de esperanzas que se fueron apagando. Durante el desayuno, bajo el aroma del café caliente y la sonrisa de Agustín, la fuga mantenía su ventaja. Luego vino el tránsito por la ciudad, al son de una fila de vehículos parados y una aplicación de teléfono celular que emitía una señal intermitente. Pero una señal que fue suficiente para mostrar el ataque de Alejandro Valverde.

Adelante marchaba, ya solitario, Mikel Nieve, soñando con ganar la etapa.

El español del Movistar partió. Tomó hasta dos minutos de ventaja y avivó el debate de los días anteriores. ¿Entonces Valverde era el líder del Movistar?, ¿y Nairo?, ¿y Landa?

Tal vez se trataba de una estrategia de puente, lanzada con un puerto de por medio en el camino hacia el arribo. Quizás Nairo y Landa partirían en el último ascenso para conectar con Valverde y empezar a descontar segundos. Quizás solo se trataba de un señuelo para que los ciclistas del Sky tuvieran que perseguirlos y así pagaran el desgaste.

Mientras tanto, Mikel Nieve marchaba solitario en la punta de carrera, soñando con ganar la etapa.

El regreso de Tom Dumoulin

Y en el descenso, reapareció el holandés errante, Tom Dumoulin, que como el pirata de la leyenda no teme enfrentarse a las aguas turbulentas, ya sea que marche solo o vaya acompañado. Bajó a 95 kilómetros por hora y cazó a Valverde en el pie del último puerto. De paso, desató la locura en el grupo. Ahora el Bahréin de Nibali debía perseguir. El Sky mantenía su equipo completo aplicando el rodillo y Rigoberto Urán levantaba el pie del acelerador.

Un golpe de autoridad del equipo Sky

Pero cuando la montaña dijo “no más, es hora de que cada uno tome su sitio”, Geraint Thomas se fugó con destino a la punta de carrera. Nairo se mantuvo a rueda de Froome. Bardet lanzó un ataque tímido que no dio frutos y Dan Martin dio el envión definitivo. El irlandés se separó del grupo con Froome a su rueda. Los tres ciclistas angloparlantes, Thomas, Frome y Martin, terminaron conectando con el holandés errante y se enfilaron hacia la meta. Presentaron credenciales como los más fuertes, por lo menos para esta semana, y pusieron en duda las aspiraciones de podio de Nairo, Nibali y Bardet.

Mientras tanto, Mikel Nieve entraba en el kilómetro final y sentía a su espalda el aire de una ola que amenazaba con tragárselo.

Froome persiguió a Thomas y Thomas atacó a Froome antes de que este lo alcanzara. Pedaleo a tal ritmo que cazó a Mikel Nieve, quien suspiró con profunda tristeza cuando supo que la etapa se le iba a pocos metros de la meta. El británico se llevó la victoria. Dumoulin aceleró en los metros finales y entró segundo, por delante de Froome.

De modo que la carretera sí reorganizó al Tour de Francia 2018. La primera llegada en alto habla del Sky como un equipo poderoso y casi invencible. Thomas se viste de amarillo y Froome, su compañero, deberá atacarlo para ganar el Tour. Mientras tanto, el Movistar descubre que su hombre siempre fue Nairo, pero que el colombiano todavía está lejos de ser el ciclista que brilló en 2013 y 2014.

También te invitamos a leer el El chico que sube a Patios’, cuento de Gabriel Pineda Arteaga.

Clasificación de la etapa

Tour de Francia 2018 Clasificación etapa 11
Tour de Francia 2018 Clasificación etapa 11

Clasificación general

 

Tour de Francia 2018 Clasificación general al término de la etapa 11
Tour de Francia 2018 Clasificación general al término de la etapa 11
Para más información, visita la página oficial del Tour de Francia
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Cuando comienzan las etapas de montaña del Tour de Francia

Cuando comienzan las etapas de montaña del Tour de Francia, se levantan las máscaras de felicidad del pelotón. Es como abrir los sobres de láminas para un álbum Panini y confirmar si se tiene las mejores cartas. Para Froome, suele ser el día para dar un golpe de autoridad. Un día para sacar diferencias y, ojalá vestirse de amarillo. En el caso del Movistar, suele ser el día en que las ilusiones se desintegran, como si se tratara de los héroes de Marvel en Infinity War.

Pero 2018 es un año diferente. Es un día que trae una jornada casi de transición, justo cuando comienzan las etapas de montaña del Tour de Francia. Este año, se vimos un recorrido planeado con base en el calendario del campeonato mundial de fútbol. Incluía etapas que terminaban antes de los partidos; jornadas planas hasta el aburrimiento, durante los días en que todavía se jugaba dicho torneo y un homenaje al pavés de Roubaix, horas antes de la final de Rusia. Para rematar, un día de descanso y una etapa montañosa con final en descenso para dejar pasar el guayabo futbolero.

Es un atraco al ciclismo. Una falta de cariño del Tour de Francia para sí mismo.

Aun así, en un recorrido poco capaz de alterar las diferencias entre los favoritos, algunos ciclistas pagaron las consecuencias. Y es que, cuando comienzan las etapas de montaña del Tour de Francia, no se puede arriesgar. No se debe fallar. No se debe flaquear, por más que el recorrido permita las ligerezas.

El paso por el Col de la Colombiere

Usualmente, el paso por el Col de la Colombiere, cuyo resultado nada tiene que ver con Colombia, suele traer buenas noticias para nuestro país. Esta vez sucedió lo contrario. En los kilómetros que conducen hacia esta cima, Rigoberto Urán perdió el ritmo impuesto por el Sky y terminó descolgado. Arribó minutos tarde y, con esto, sus esperanzas de podio se evaporan en el calor de Los Alpes franceses.

El equipo Sky asumió el comando del grupo. Puso ese paso de spinning que impide los ataques porque lleva a todo el grupo a un ritmo límite. Hay quienes se atreven a la incredulidad y atacan, como Barguil, que partió del grupo, pero más tarde entienden las razones que explican la ausencia de intentos. Hace un año, Barguil fue campeón de la montaña. Hace un año, partía del grupo con una libertada ganada por los minutos de diferencia que lo distanciaban del podio. Esta vez, con un tiempo cercano al de los favoritos, pagó las consecuencias del exceso de confianza. El rodillo del Sky lo aplastó en carretera y lo hundió a siete minutos de profundidad del Geraint Thomas, el líder tácito del Tour.

Los héroes del día

Pero también hubo tiempo para los héroes. El líder de la carrera, Greg Van Avermaet se fugó vestido de amarillo a recorrer las montañas con un puñado de corredores. No es un ciclista escalador. De ahí que se le permitan tales hazañas cuando comienzan las etapas de montaña del Tour de Francia. Como corredor mediomontañero y medianamente sprinter, apenas pudo resistir los puertos para exhibir su armadura durada. Mañana, se hundirá en la clasificación general. Esto por culpa de la aparición de la primera llegada en alto, pero aún así habrá rendido homenaje al nombre del BMC, un equipo huérfano de líder, después del retiro de Richie Porte.

Y hubiera sido más heroica su hazaña, de no ser porque era el día señalado para Julian Alaphilippe. El joven francés, que aprendió a ganar etapas en tierras cafeteras este año, se quitó de encima una maldición. Durante muchos años protagonizó fugas y perdió etapas en el último kilómetro. Esta vez, sin embargo, envalentonado por los resultados de sus compatriotas, el equipo de Le Bleus, logró coronar los puertos y descender a más 70 kilómetros por hora para conquistar su primera etapa del Tour de Francia. Fue el protagonista del día.

Cuando comienzan las etapas de montaña del Tour de Francia

Por lo demás, los favoritos aplazan la batalla para el día de mañana, cuando se encenderán los fuegos artificiales. La primera llegada en alto espera. Y solo al final de ella podremos hacer pronósticos más acertados de la lucha por el podio de París.

También te invitamos a leer el cuento El Chico que sube a Patios de Gabriel Pineda Arteaga. Puedes verlo aquí.

Tour de Francia 2018 – Etapa 10 – de Annecy hasta Le Grand-Bornand

Ganador del día: Julian Alaphilippe (Francia), Quick Step Floors

Clasificación General al término de la etapa

Posición Corredor Equipo a
1  Greg Van Avermaet BMC RACING TEAM 0′
2  Geraint Thomas TEAM SKY 2’22»
3  Alejandro Valverde MOVISTAR TEAM 3’10»
4  Jakob Fuglsang ASTANA PRO TEAM 3’12»
5  Bob Jungels QUICK – STEP FLOORS 3’20»
6  Chris Froome TEAM SKY 3’21»
7  Adam Yates MITCHELTON – SCOTT 3’21»
8  Mikel Landa Meana MOVISTAR TEAM 3’21»
9  Vincenzo Nibali BAHRAIN – MERIDA 3’27»
10  Primož Roglic TEAM LOTTO NL – JUMBO 3’36»
11  Tom Dumoulin TEAM SUNWEB 3’42»
12  Steven Kruijswijk TEAM LOTTO NL – JUMBO 3’45»
13  Rafal Majka BORA – HANSGROHE 4’02»
14  Romain Bardet AG2R LA MONDIALE 4’11»
15  Bauke Mollema TREK – SEGAFREDO 4’28»
16  Nairo Quintana MOVISTAR TEAM 4’29»
17  Daniel Martin UAE TEAM EMIRATES 5’01»
18  Ilnur Zakarin TEAM KATUSHA ALPECIN 5’12»
19  Serge Pauwels TEAM DIMENSION DATA 5’12»
20  Domenico Pozzovivo BAHRAIN – MERIDA 5’18»
21  Lilian Calmejane DIRECT ENERGIE 5’41»
22  Rigoberto Uran TEAM EF EDUCATION FIRST 7’08»
35  Egan Arley Bernal Gomez TEAM SKY 19’46»

Más detalles en la página oficial del Tour de Francia.

Reporte del Tour de Francia 2018: La etapa de Roubaix

Nueve etapas después, empieza el Tour de Francia 2018. Con la etapa de Roubaix, terminaron los recorridos planos y las etapas adormecedoras que atreviesan campos de girasoles dorados y desembocan en un sprint final. Y como siempre, la primera semana larga de la ronda francesa deja un sabor agridulce para el ciclismo colombiano. Por un lado, Fernando Gaviria se ratifica como uno de los mejores sprinters del mundo, después de sellar dos victorias para el QuickStep. Pero en contraprestación, Nairo Quintana y Rigoberto Urán ceden más de dos minutos con respecto al falso líder, Greg Van Avermaet, y más de un minutos y treinta segundos con respecto a los opcionados serios al podio de París.

Rigo y Nairo, a recuperar posiciones después de la etapa de Roubaix

Rigo, el mejor ubicado de los favoritos hasta que empezó la novena jornada, terminó pagando las consecuencias de los pinchazos y las caídas en la jornada del pavés. La etapa de Roubaix que conectó Arras Citadelle con Roubaix, en homenaje a la París Roubaix, la carrera de un día más clásica y respetada del ciclismo de ruta, reacomodó la general a favor de los ciclistas europeos.

Nairo corrió de manera inteligente, siguiendo la rueda de Peter Sagan durante toda la jornada y encargándose, él solo, de mantenerse en el pelotón principal. Fue líder, gregario y hasta director técnico de sí mismo. Tuvo un coraje y una concentración únicas, pero a cambio recibió el abandono de su equipo, el Movistar.

¿Quién lidera el Movistar?

Erviti y Amador, gregarios aclamados por el Movistar como los héroes de la etapa de Roubaix, trabajaron para Mikel Landa. Volvieron por él cuando el ciclista español chocó contra el asfalto y lo conectaron nuevamente con el pelotón principal a casi 500 metros de la meta. Rojas debió retirarse a causa de una caída y Alejandro Valverde compitió por su causa. Si nadie fue por Nairo el día en que pichó las dos ruedas, pero todos volvieron por Landa cuando sufrió una caída causada por un mal movimiento de caramañola, ya queda demostrado quién es el verdadero líder del equipo español.

A Nairo Quintana le quedará recibir órdenes. ¿Volverá a frenarse a pie de puerto como lo hizo en 2013 para no perjudicar a uno de su equipo? ¿O, por el contrario, se revelará contra los dictámenes de su equipo y partirá en la montaña con intenciones de vestirse de amarillo?

Landa es español, como el Movistar, y tiene la misma diferencia de tiempo con el líder que Christopher Froome. Nairo marcha un minuto más atrás. Y aunque el colombiano es buen escalador, la afición ciclística del mundo puede pensar que no está por encima de Landa en cuanto a condiciones para la escalada. Quizás el colombiano sea mejor contrarrelojero, pero todo dependerá de lo que decidan los directores técnicos.

Rigoberto Urán, por su parte, deberá remontar posiciones en la montaña, a fin de recuperar lo perdido en la etapa de Roubaix. Su estilo, sin embargo, nunca ha sido el de preferir los ataques explosivos, sino el de aguantar a rueda, arroparse en su equipo y hacer una buena crono. Para liderar, deberá resistir los ataques y confiar en que cada favorito tenga un mal día durante las 12 jornadas que restan.

Clasificación general, después de la etapa nueve

 

1 Greg Van Avermaet   (BMC)

2 Geraint Thomas (Sky) a 43»

3 Philippe Gilbert (Quick – Step Floors) a 44»

4 Bob Jungels (Quick – Step Floors) a 50»

5 Alejandro Valverde (Movistar) a 1’ 31”

6 Rafal Majka (Bora – Hansgrohe) a 1′ 32»

7 Jakob Fuglsang (Astana Pro Team)  a 01′ 33»

8 Chris Froome ( Sky) a 01′ 42»

9 Adam Yates    (Mitchelton – Scott) a 01′ 42»

10 Mikel Landa Meana (Movistar) a 1′ 42»

Posiciones de otros favoritos

12 Vincenzo Nibali (Bahrain – Merida ) a  01′ 48»

13 Primož Roglic (Lotto Nl – Jumbo) a 1′ 57»

14 Bauke Mollema (Trek – Segafredo) a 01′ 58»

15 Tom Dumoulin (Team Sunweb)  a 02′ 03»

16 Steven Kruijswijk (Team Lotto Nl – Jumbo) a 2′ 06»

17 Romain Bardet (Ag2r La Mondiale) a 02′ 32»

18 Warren Barguil (Team Fortuneo – Samsic) a 2′ 37»

19 Ilnur Zakarin (Team Katusha Alpecin) a 2′ 42»

21 Nairo Quintana (Movistar) a 2′ 50»

22 Rigoberto Uran (Team Ef Education First) a 02′ 53»

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La hora del sprint final

Hasta hace tres años, los colombianos aficionados al ciclismo teníamos poco para ver durante las primeras etapas del Tour de Francia. La hora del sprint final de los recorridos planos interesaba solo a los más afiebrados a este deporte. Hasta resultaba difícil explicarles a otros, menos aficionados por qué ciclistas como Cancellara, McEwen, Cavendish o Kittel ganaban etapas, pero nunca la clasificación general. Éramos el país de los escarabajos. Nuestra gloria era la montaña. Pero le temíamos al viento, a las etapas marinas y a la hora del sprint final a 60 kilómetros por hora.

La historia se parte en dos, gracias al talento de Fernando Gaviria. El velocista colombiano parece destinado a batir y firmar récords. Es el único de nuestro país que ha ganado cuatro etapas en una misma versión del Giro. Y hoy es el tercero en lograr dos victorias en un mismo Tour de Francia. Algunos medios ya lo califican como el mejor sprinter del mundo. Sin embargo, tal título solo se merece cuando iguale marcas como las cinco etapas de Petacchi en un mismo Tour de Francia o termine vestido de verde el podio de París.

Pero sus contendores le temen. Se nota cuando no hay interés de otros equipos por darles un tiro de pedal para perseguir a las fugas. El Quick Step debe comandar el pelotón en soledad. Mientras Sagan vista de verde, el Bora, equipo que comanda, evitará pagar el desgaste de la persecución. Y ciclistas como Greipel, Kittel o Cavendish preferirán guardarse en el pelotón y correr a rueda del colombiano para beneficiarse de su desgaste y atacarlo en el kilómetro final. Dejarlo todo para la hora del sprint final.

El ataque de Fernando Gaviria en la hora del sprint final

La energía de Gaviria, sin embargo, no se agota. Cuando lanza un ataque largo, a 300 o 400 metros de la meta, deja una estela de viento sobre los demás ciclistas. Las tomas aéreas muestran que lleva una rueda de diferencia con respecto a los demás embaladores. Y tanto si parte por el centro como si se cuela por las barandas, logra llegar a la línea con el golpe de pedal a su favor. Por un momento, consigue que olvidemos lo mucho que sufren nuestros escaladores cada vez que su equipo acelera y del pelotón caen los ciclistas mal colocados, como si fueran mangos maduros cuyo hilo se rompe con un soplo de viento.

Hoy protagonizó un final apretado, de esos que más disfrutan los aficionados del Tour de Francia. Un final que solo se celebra cuando lo confirman los altavoces o la revisión fotográfica de la línea de meta. De esos que cantan los narradores deportivos, arriesgándose a anunciar un ganador, con un cincuenta por ciento de posibilidades de equivocarse. Partió temprano, parado en pedales, con la cabeza clavada sobre el manillar, las piernas haciendo de pistones, el abdomen comprimido y los riñones haciendo presión. Era una batalla contra el espacio. Los demás sprinters, que vigilaban su rueda, quisieron sorprenderlo desde atrás, pero apenas alcanzaron a leer su dorsal. De nada les sirvió la vigilaba. Nunca pudieron alcanzarlo.

Sin embargo, todavía no se viste de verde. Aunque sume victorias de etapa, para salir campeón de la regularidad deberá soportar más pruebas y apuntarse más logros que la victoria en la hora del sprint final. Y mañana vendrá una prueba de fuego: una etapa de media montaña; una fuga de Peter Sagan, su mayor contendor, para llevarse los puntos intermedios y arribar en solitario para sumarse también los de meta.

¿Qué pasará en la quinta etapa?

No obstante, el ascenso a la capilla de Loreto, una rampa explosiva, que entrega bonificaciones de tiempo a 20 kilómetros de meta, puede sembrar el desorden en el pelotón. Los favoritos querrán ‘limpiar’ la clasificación general. Thomas irá por el amarillo. Avermaet tratará de conservarlo y de quedarse con la etapa. Sagan saldrá en fuga tardía por los puntos que le aseguren el verde, De Gendt apostará por llevarse la etapa, corriendo como si se tratara de una clásica, y el Tour de Francia batirá los dados nuevamente para reacomodar los números en la clasificación general.

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Mira las clasificaciones completas aquí

La contrarreloj de Cholet

Con el paso de los días, Nairo Quintana se hunde en las clasificaciones del Tour de Francia, como estas crónicas lo hacen en las horas de la noche. La contrarreloj de Cholet no fue la excepción. Mientras el cronista aficionado trata de recuperar el ritmo, las frases y el estilo, el pedalista colombiano no encuentra el golpe de suerte que se necesita para mantenerse en el ritmo de carrera que debe ostentar en su condición de favorito. Tiene el reto, como el cronista, de reinventarse, de ofrecer cosas nuevas, cuando se cree que el tiempo de las oportunidades ya pasó y no resta mucho por contar.

¿Qué puede contar el cronista aparte de todo lo comentado durante el día por quienes tuvieron el tiempo y las oportunidades de ver la carrera en directo? ¿Qué puede hacer Nairo para volver a entrar en lista de favoritos de la ronda francesa?

La contrarreloj de Cholet reinició el Tour

Lo reinició a favor de los que ya estaban bien posicionados. Tom Domoulin, el favorito del día no sentenció la competencia ni puso las condiciones a su favor; aunque nunca sobra recordar que el holandés, protagonista de Giros y Vueltas, nunca ha tenido un buen Tour.

Los 35,5 kilómetros de viento de la contrarreloj de Cholet, en el último día del Loira, celebraron la contundencia del BMC, ganador de la jornada, en la crono por equipos. Era el día planeado para que Porte vistiera el amarillo que terminaron negándole las caídas del primer día. El Maillot, en cambio, cayó en los hombros de ‘El Fabuloso’, Greg Van Avermaet, quien intentará conservarlo hasta el día 15 y, además, exhibirlo en la etapa del pavé, donde llegará como uno de los favoritos del día.

Pero mientras el BMC voló sobre el pavimiento, los equipos que intentaron acortar las diferencias que registraba el equipo italiano pudieron haber gastado más de lo necesario. La figura de grandes contrarrelojeros, como Roglic, y fondistas, como Sagan, que terminaron perdiendo la rueda de sus equipos habla de una jornada que se excedió en el desgaste. Bardet, Barguil o Kruisjwick perdieron menos del minuto y medio presupuestado en la jornada de hoy, confiando en que podrían racionar las energías en los momentos tranquilos de las etapas planas. Pero estarán expuestos a que el regreso del brío de los kilómetros finales en las etapas costeras los vea flaquear cuando el viento pida marchar en abanicos y el Quick Step destroce nuevamente al pelotón.

Rigo y Nairo en las opciones del Tour

Así que, de momento, la estrategia más clara parece tenerla Rigo con la modestia del Education First, un equipo armado en el equilibrio, con hombres clave para protegerse del viento y un grupo de escaladores que, si se administra bien, puede llevar a un buen líder hasta el podio de París.

Mientras tanto, falta esperar que se disipen las suspicacias de liderato en el SKY, que tiene a Geraint Thomas en mejor posición que Froome.

Nairo, por su parte, dejará correr los días. Si la etapa del pavé no le es favorable, tal vez apueste por los puertos de montaña. Quizás el Movistar, con los resultados de estos días, se sienta tentado a jugársela por Landa, implacable en las montañas. Pero tampoco sobra recordar que el vasco nunca ha tenido buenos resultados como líder de equipo y que tiene peores condiciones que Nairo para la contrarreloj individual de la última semana del Tour.

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Un Tour de Francia 2018 que empieza y vuelve a empezar

Comienza el Tour de Francia 2018, con un mar de etapas planas –nueve en total–, incluyendo una contrarreloj por equipos de 35,5 kilómetros de recorrido, que se correrá este lunes. Durante los primeros días, transita por los Países del Loira, cerca de Nantes, bajo un sol adormecedor con el que los ciclistas y directores de equipos pierden la cabeza y los estribos en los bríos de los kilómetros finales. Continuar leyendo «Un Tour de Francia 2018 que empieza y vuelve a empezar»

In Memoriam: Nuestro hermano Carlos Anselmo Pineda Escobar

Carlos para su esposa y sus hijos, Don Carlos para sus amigos y allegados en Pasto, el profesor Carlos para sus exalumnos del Colegio Pedagógico donde trabajó por más de veinte años, Anselmo para sus hermanos y nuestro entorno familiar y el profesor Anselmo para sus exalumnos de primaria y secundaria de La Victoria y para todos sus amigos y conocidos de nuestro pueblo natal, pasó por este mundo como un hombre de bien y se marchó intempestivamente hacia ese viaje sin retorno que es la eternidad con esa misma tranquilidad y calma con que había vivido, dejándonos gratos recuerdos a pesar del dolor y la nostalgia que nos causa su partida.

Cuando un ser querido se va por largo tiempo o emprende el viaje sin retorno hacia el más allá empezamos a hacer memoria de los días gratos y felices que con él vivimos, de los trabajos y sacrificios que enfrentamos juntos, de los sueños y de las ideas que teníamos en común y de los resultados y las realizaciones que logramos con nuestros esfuerzos compartidos. Por eso en estos días de luto por la ausencia definitiva de nuestro hermano Carlos Anselmo, a quien la muerte nos lo arrebató repentinamente, quiero evocar mis más entrañables recuerdos y destacar algunas de sus actividades para honrar su memoria y rendirle un homenaje póstumo por su calidad humana y por su aporte valioso a la educación de la niñez y de la juventud, y a la cultura de nuestro pueblo.

Cronológicamente fui el más cercano a él y por eso crecimos juntos y compartimos nuestra niñez feliz que transcurrió paralela a los azares del arduo trabajo de nuestros padres en los bosques de la vereda San José Bajo, donde establecieron una mediana granja agropecuaria de la que derivaron el sustento y los recursos para la crianza y educación de sus numerosos hijos. Nuestra rutina diaria en esos lejanos años consistía en los pequeños mandados caseros, los juegos infantiles en los desmontes y bosques circundantes, las infaltables discusiones y rencillas fraternales y la búsqueda de frutos silvestres como arrayanes, motilones, chaquilulos, chimbalos, moras, piñuelas y uvillas que producía generosamente nuestra tierra, actividades a las que se unió más tarde nuestro hermano Manuel. Cuando yo cumplí ocho años y tres meses y Anselmo cinco años y ocho meses nos matricularon en la Escuela Rural de Varones de La Victoria que distaba unos tres kilómetros de nuestra finca por un camino de herradura que cruzaba en parte por medio del bosque y que en muchos tramos era un completo lodazal. A Anselmo lo enviaron a la escuela a muy tierna edad para que me acompañara y yo no tuviera que andar solo, pues era muy raro contar con la compañía de otros niños en tan largo y desolado camino. Y sí que cumplió muy bien con su papel de acompañante, pues se convirtió desde entonces en mi ángel protector que me defendía cuando otros niños me querían agredir, pues por ser más corpulento, más fuerte y más frentero que yo, que era más endeble y tímido, encaraba con decisión y valentía a mis ocasionales agresores que no se atrevían a enfrentarse con él; y toda la vida estuvo pendiente de mí y fue mi constante apoyo.

Cuando terminé tercero de primaria mis padres me mandaron a estudiar al seminario de Sibundoy, en el Putumayo, y esta separación afectó profundamente a mi hermano Anselmo, quien quedó con mucha pena según me contó dos años después cuando volvimos a vernos al regresar yo por primera vez de vacaciones, pero le sirvió para aplicarse en el estudio y lograr que a él también lo mandaran a estudiar al seminario de Sibundoy a donde llegó a cursar quinto de primaria cuando yo cursaba el segundo de bachillerato. Finalmente, nuestra estadía en el seminario no prosperó y terminamos nuestros estudios secundarios en la Normal Nacional de Varones de Pasto donde recibimos el título de Maestro Superior, yo en 1966 y Anselmo en 1968 y fuimos destinados a trabajar en la Escuela Rural de Varones de La Victoria a donde llegamos con dos años de diferencia.

Fue allí donde cumplió una importante y destacada labor, tal vez la más fructífera de su vida, tanto en su tarea educativa en la primaria y luego en la secundaria, como también en la participación en diferentes actividades culturales, deportivas, cívicas y comunitarias. Fue un educador muy responsable, dedicado, paciente y comprensivo. A pesar de su alta estatura, de su semblante en apariencia serio y de mal carácter que inspiraba respeto, era de muy buen genio y tolerante con los niños, especialmente con los más pequeños, de tal suerte que llegó a ser el maestro indicado para enseñar a los niños de primero de primaria (entonces no había preescolar) y los padres de familia siempre insistían al comienzo de cada año lectivo, que “por favor, que el profesor Anselmo se haga cargo del grado primero de primaria”, solicitud que él siempre aceptó de buena voluntad, con lo cual podríamos decir que terminó especializándose en la enseñanza de primero de primaria, trabajo que siempre realizó con mucha responsabilidad, dedicación y entrega, y con excelentes resultados; es por eso que numerosos adultos de hoy en La Victoria recuerdan con gratitud y cariño que aprendieron sus primeras letras, a leer y escribir, con el profesor Anselmo. A finales de enero de 1976 fue trasladado al naciente Colegio Mixto “La Victoria” que apenas llevaba cinco meses de funcionamiento y que desde febrero de ese año entró en una grave crisis administrativa y académica al ser derogados los nombramientos del Rector y de varios profesores; en esas circunstancias el profesor Anselmo tuvo que trabajar sólo, como único responsable de la institución, durante los meses de febrero, marzo, abril y casi todo mayo, correspondiéndole dictar la mayor parte de las materias del grado sexto a él solo, y fue gracias a su esfuerzo y arduo trabajo que el colegio se mantuvo en esa temporada difícil y así pudo seguir adelante cuando ya la situación se normalizó.

Desde sus tiempos de estudiante en la Normal mi hermano Anselmo ya formaba parte de un grupo cultural que habíamos conformado en La Victoria quienes en esos tiempos tuvimos la suerte y el privilegio de salir a estudiar el bachillerato fuera de nuestro pueblo con grandes sacrificios, del que participaban también otras personas aficionadas que les gustaba colaborar. Era un grupo conformado por jóvenes y señoritas que con mucho entusiasmo preparábamos obras de teatro, danzas y declamaciones que presentábamos para promover la cultura y contribuir con la sana recreación de nuestro pueblo. Mi hermano Anselmo casi siempre representaba los personajes que hacían el papel de “los malos del paseo” o “los malos del cuento”, y fue así como personificaba al diablo, a la muerte, al déspota, al tirano, al borracho y a otros por el estilo que lo hicieron famoso en el pueblo donde cariñosamente le reprochaban la supuesta maldad con que actuaba por lo que terminaban designándolo con el nombre del personaje que había representado.

También durante sus fecundos años de trabajo como educador en La Victoria estuvo al frente de la organización de actividades deportivas, formó parte de la Junta de Acción Comunal y participó del movimiento cívico, siendo uno de quienes promovieron la idea de la creación de un colegio de bachillerato en nuestro pueblo, y de los que dictaron clases gratuitamente al comienzo para que el Colegio empezara a funcionar, hasta cuando la Secretaría de Educación nombró los primeros profesores. Después de unos doce años de esmerado y fructífero trabajo en La Victoria fue trasladado a Pasto al Instituto Pedagógico Militar, donde trabajo más de veinte años cumpliendo también un papel muy importante en la educación de la juventud de la capital nariñense y donde se desempeñó como Docente de base, Coordinador y Rector encargado. En los primeros años de su estadía en Pasto ingresó a la Universidad de Nariño a estudiar Filosofía y Letras, carrera en la que se graduó con título de Honor. Sus compañeros de estudio lo recuerdan como un excelente estudiante, de gran calidad humana y un buen amigo. En diciembre de 2002 se retiró definitivamente del magisterio para dedicarse a la vida familiar, para brindarle más apoyo a su esposa y un mejor cuidado a sus hijos, pues era muy hogareño y muy preocupado por sus hijos. Pero las vicisitudes de la vida y el paso inexorable de los años fueron minando su salud y agotando su existencia de manera implacable y el 22 de octubre de dos mil diez y siete emprendió temprana y sorpresivamente el viaje sin retorno hacia la eternidad, pues finalmente en este mundo solo andamos de paso y el día menos pensado nos llega la hora de partir y abordamos la nave de la muerte en nuestra peregrinación hacia el más allá para nunca más regresar.

Descansa en paz, hermano Carlos Anselmo. Después del arduo peregrinar por esta vida donde fuiste un hijo afectuoso y solícito con tus padres, donde cumpliste una labor educativa muy fecunda en primaria y secundaria, donde siempre diste el apoyo oportuno y desinteresado a todos tus hermanos, donde aportaste con tus esfuerzos y tus iniciativas para el mejoramiento de la tierra que nos vio nacer, donde formaste un hogar al que le entregaste todo tu amor y tus preocupaciones, donde lograste hacer realidad varios de tus sueños aunque otros tal vez quedaron inconclusos, bien mereces el descanso del trajinar constante que es la vida, aunque no nos resignamos a tu ausencia. Tu esposa, tus hijos, tus hermanos, tus sobrinos, tus parientes y allegados te vamos a extrañar profundamente. Nos hará falta tu presencia material y tu apoyo moral; escuchar tus comentarios y reflexiones siempre sensatos y bien acertados, tus consejos y orientaciones valiosas, y en mi caso tus frecuentes visitas y diálogos que sosteníamos sobre diferentes aspectos históricos, políticos, religiosos, sociales, ambientales y sobre las situaciones de angustia y de incertidumbre por las que tuvo que atravesar nuestro pueblo y nuestras familias como consecuencia de la lucha armada. Extrañaré las reminiscencias que hacíamos de nuestra lejana infancia en la edad de la inocencia, de nuestros tiempos de estudiantes en el seminario, de nuestros años de entrega a un trabajo responsable, con mucha dedicación y amor, como educadores de la Escuela Rural de Varones de La Victoria, donde en equipo con otros maestros y maestras logramos mejorar notablemente la educación primaria en nuestro pueblo, superando el rendimiento de épocas anteriores. Evocaré con nostalgia las horas de desvelo compartidas en la preparación de los programas culturales que realizamos, la satisfacción de los éxitos que logramos en las presentaciones gracias a tu actuación y la de otros participantes, tu apoyo siempre oportuno y constante en nuestros emprendimientos comunales y cívicos y en las reclamaciones que hacíamos para beneficio de nuestro pueblo. Y desde el más allá, donde ya no hay penas ni sufrimientos, desde la gloria del Altísimo en la morada eterna desde donde podrás ver con más claridad nuestras vidas, nuestros peligros y preocupaciones, nos seguirás acompañando con tu recuerdo a todos los que te quisimos, y así vivirás por siempre en nuestra memoria.

Gilberto Oswaldo Pineda Escobar

El autor

gilberto-pinedaGilberto O. Pineda E. Nació en La Victoria (Ipiales) en 1945. Fue director de la Escuela Rural de Varones La Victoria desde 1966 hasta 1973. Distinguido por la Alcaldía de Ipiales en 1970 como uno de los mejores maestros de primaria del municipio. Fue rector del Colegio Mixto ‘La Victoria’ (Ipiales), desde 1982 hasta 2001. Autor del libro ‘La Victoria y el Sur-Oriente de Ipiales. Aspectos Históricos y Geográficos’.

Recuerdos de sobrino

A mi tío Carlos Anselmo le gustaba resolver crucigramas. Durante los meses que viví en su casa me había contado que algún día le gustaría editar un diccionario para crucigramistas.

A mi tío Carlos Anselmo le gustaba resolver crucigramas. Durante los meses que viví en su casa me había contado que algún día le gustaría editar un diccionario para crucigramistas. Me mostró un cuaderno de esos que solían traer 100 hojas amarillentas y las cubiertas de color tostado, en el que había las páginas en conjuntos, marcados, cada uno, con una letra del abecedario. Escritas a mano, y organizadas alfabéticamente, se enlistaban las definiciones más comunes que suelen aparecer en los crucigramas como “Río de Europa Central que nace en la Suiza Oriental”, “antigua lengua provenzal” –o algo por el estilo–, con sus correspondientes respuestas al frente. El proyecto, sin embargo, no prosperó. Suele suceder con las personas entregadas al hogar y la familia, como era mi tío. Continuar leyendo «Recuerdos de sobrino»

Etapa 4: el día en que Sagan perdió la cabeza

6:30 a.m. del primer día hábil de vacaciones para Caro que, como de costumbre, despierta antes de salga el sol. El cronista despega los párpados cada 5, cada 10 y cada 15 minutos. A las siete ya se ha despertado por la fuerza de una pasión que muchos encuentran inexplicable: ver cada segundo de la transmisión del Tour de Francia. Es la etapa cuatro, de 207,5 kilómetros, con la que el pelotón por fin entra de lleno en Francia, pues andaba deambulando por Alemania y los países bajos. Continuar leyendo «Etapa 4: el día en que Sagan perdió la cabeza»

Etapa 3: Sagan y la película del Tour

Las Clásicas de Primavera son esas carreras de una sola etapa que se disputan en Europa, generalmente, en el norte, bordeando el mar, recorriendo carreteras belgas, italianas, alemanas, francesas y holandesas. Allí, los ciclistas pedalean para combatir el viento que los zarandea como si fueran hojas de papel; resisten el dolor de las ampollas que revientan en sus manos cuando sostienen el manillar sobre los caminos adoquinados y se deshidratan, a pesar de la lluvia, por la inclemencia del viento, durante casi 300 kilómetros. Entonces llega el embalaje final, en el que una docena de elegidos disputa el título de la etapa. Este año, en esas carreras, brillaron nombres como Sagan, Valverde, Gilbert y Greg Van Avermaet. Continuar leyendo «Etapa 3: Sagan y la película del Tour»