Esas lecciones familiares

Una revisión a quemarropa en el trabajo trajo a mi memoria la lección que me dio uno de mis tíos hace más de diez años. “Nunca dejes pasar una papa mala o muy pequeña”, me insistía durante un día de cosecha, cuando empacábamos en sacos distintos las ‘muras’ y las ‘grandes’, a la par que desechábamos las  ‘picadas’ y las ‘cortadas’. “Cuando uno llega a Ipiales – continuó – el comprador escoge un bulto al azar, lo vacía en el piso y observa. Si ve una mala concluye: ‘esta papa no es de buena calidad’. Y así se jode todo el camionado y adiós cosecha”. Continuar leyendo «Esas lecciones familiares»

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