Recuerdos de sobrino

A mi tío Carlos Anselmo le gustaba resolver crucigramas. Durante los meses que viví en su casa me había contado que algún día le gustaría editar un diccionario para crucigramistas.

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A mi tío Carlos Anselmo le gustaba resolver crucigramas. Durante los meses que viví en su casa me había contado que algún día le gustaría editar un diccionario para crucigramistas. Me mostró un cuaderno de esos que solían traer 100 hojas amarillentas y las cubiertas de color tostado, en el que había las páginas en conjuntos, marcados, cada uno, con una letra del abecedario. Escritas a mano, y organizadas alfabéticamente, se enlistaban las definiciones más comunes que suelen aparecer en los crucigramas como “Río de Europa Central que nace en la Suiza Oriental”, “antigua lengua provenzal” –o algo por el estilo–, con sus correspondientes respuestas al frente. El proyecto, sin embargo, no prosperó. Suele suceder con las personas entregadas al hogar y la familia, como era mi tío. Continuar leyendo «Recuerdos de sobrino»

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Etapa 4: el día en que Sagan perdió la cabeza

6:30 a.m. del primer día hábil de vacaciones para Caro que, como de costumbre, despierta antes de salga el sol. El cronista despega los párpados cada 5, cada 10 y cada 15 minutos. A las siete ya se ha despertado por la fuerza de una pasión que muchos encuentran inexplicable: ver cada segundo de la transmisión del Tour de Francia. Es la etapa cuatro, de 207,5 kilómetros, con la que el pelotón por fin entra de lleno en Francia, pues andaba deambulando por Alemania y los países bajos. Continuar leyendo «Etapa 4: el día en que Sagan perdió la cabeza»

Etapa 3: Sagan y la película del Tour

Las Clásicas de Primavera son esas carreras de una sola etapa que se disputan en Europa, generalmente, en el norte, bordeando el mar, recorriendo carreteras belgas, italianas, alemanas, francesas y holandesas. Allí, los ciclistas pedalean para combatir el viento que los zarandea como si fueran hojas de papel; resisten el dolor de las ampollas que revientan en sus manos cuando sostienen el manillar sobre los caminos adoquinados y se deshidratan, a pesar de la lluvia, por la inclemencia del viento, durante casi 300 kilómetros. Entonces llega el embalaje final, en el que una docena de elegidos disputa el título de la etapa. Este año, en esas carreras, brillaron nombres como Sagan, Valverde, Gilbert y Greg Van Avermaet. Continuar leyendo «Etapa 3: Sagan y la película del Tour»

Tour de Francia 17: lluvia, caídas y Kittel en la etapa 2

Empieza la primera semana del Tour de Francia con largueros de etapas que recorren kilómetros interminablemente planos: 203, para hoy; 212, mañana; 207, el martes. Unas cuantas subidas de entre 1 y 2 kilómetros rompen el aburrimiento. Luego hay que entretenerse con el pestañeo, el desayuno, una llamada telefónica, las conversaciones por WhatsApp y los peligros que suponen las lluvias que caen sobre la caravana de ciclistas. Continuar leyendo «Tour de Francia 17: lluvia, caídas y Kittel en la etapa 2»

Vibraciones

El mug de café dio uno, dos, tres saltos milimétricos y la mesa empezó a tiritar a ciento veintiocho vibraciones por segundo. Tres gotas saltaron y dibujaron gusanos marrones sobre las páginas del libro de Diana. “¡Otra vez el vecino”, pensó. Continuar leyendo «Vibraciones»

Reminiscencias Navideñas

Aclaración Necesaria

Con motivo de la pasada Navidad 2016 les compartí a mi esposa, a mis hijos, a sus cónyuges y a mis nietos, mis recuerdos navideños de los años de mi infancia y adolescencia, con el título de Reminiscencias Navideñas. Continuar leyendo «Reminiscencias Navideñas»

Adiós, abuelita

El último recuerdo que tengo de mi abuela María Deifilia fue el de ser testigo de su olvido. Sucedió en la mesa del comedor de la casa de mi tía Amparo, a la hora del café, cuando hablábamos sobre La Victoria. “Y usted, que veo sabe tanto del pueblo, ¿tiene familia por allá?»-me preguntó.  Continuar leyendo «Adiós, abuelita»

Solo agua y me iré

Pelícano en las playas de Santa MarthaMe detengo, parado, en medio de la arena, no para observarlos, sino por clemencia. Cada siete soles, treinta o trescientos, caminan por la playa, mirando el horizonte, mojando sus pies en el agua, sorbiendo algún líquido a la sombra. Nunca son los mismos, pero sí de la misma especie. Y ellos no entienden. “Miiira tan lindo el pelícano, dicen. “¡Diviiino!” Responde alguien más. Continuar leyendo «Solo agua y me iré»

Antagonistas, montajes y actores de reparto

Reality Show PolíticoIndignación. «Cólera funesta que causó infinitos males… …y precipitó al Hades (infierno) muchas almas valerosas de héroes, a quienes hizo presa de perros y pasto de aves», dice la Ilíada en su primera línea. Cólera, pretenden que sientas. Porque en la política, en la actual, en la de aquí, se trata de conseguir un resultado, no de los medios para hacerlo. Continuar leyendo «Antagonistas, montajes y actores de reparto»

Asesinas en el techo

palomas en el techo BogotáEl cadáver de la paloma tendido sobre el filo de la acera (la cabeza semi-desprendida, dejando ver parte de la columna vertebral del animal; el ala rota; la sangre vertida por la acera y chorreando hasta el pavimento) mostraba la crueldad de la batalla que se libra en los techos de las casas republicanas del centro. Unos metros más adelante -en la misma cuadra de la carrera cuarta, justo antes de llegar a la puerta de salida de la biblioteca- yacían otros. Un par, desmembrados por el impacto que supuso la caída desde el entejado; otros dos, simplemente inertes, como si hubieran fallecido por asfixia o a causa de un golpe contundente en alguna parte sensible del cuerpo. Continuar leyendo «Asesinas en el techo»